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La Historia de Mary Kay Ash

8 de diciembre de 2025
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Encantadora. Inspiradora. Esta es la historia de Mary Kay Ash y cómo su relación personal con Dios influyó en su vida y en su forma de hacer negocios.

Mary Kay Ash se destacó por ser una líder visionaria e innovadora. Ella cambió el mundo de los negocios. Creó una compañía con base en sus valores y dedicó su vida a empoderar a las mujeres y también incentivarlas a tomar el control de su futuro estableciéndose metas que les permitan cumplir sus sueños.

Vamos a explorar cómo esta notable persona llegó a ser la empresaria más grande de Estados Unidos y cómo, una de las líderes emprendedoras más inspiradoras de la historia moderna, logró lo imposible.

Fe personal y orígenes

Mary Kay nació en 1918 en el pequeño pueblo de Hot Wells, a las afueras de Houston, Texas. Desde joven, su familia tenía raíces de fe: su madre había trabajado como enfermera y luego regenteó un pequeño restaurante.

El cristianismo fue muy importante en su vida. En su juventud, empezó a dar “diezmos” (“tithing”) cuando su ingreso era de once dólares por semana, y asistía regularmente a la Iglesia Bautista. Esa fe formó parte de su carácter: creció con valores de trabajo duro, esperanza y convicción de que Dios tenía un propósito para ella.

Tras graduarse de la preparatoria en 1934, se casó poco después y formó una familia a los 17 años. Tuvieron tres hijos juntos, y Mary Kay los crió mientras su esposo estaba en el extranjero cumpliendo el servicio militar durante la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, cuando terminó la guerra y su esposo regresó a casa en 1945, decidieron divorciarse. Mary continuaría manteniéndose a sí misma y a sus hijos con diversos trabajos de ventas.

En un momento dado, vendía libros de puerta en puerta para llegar a fin de mes. Afortunadamente, con el tiempo, alcanzó su máximo potencial en ventas y se convirtió en una de las mejores vendedoras de productos Stanley Home. De hecho, llegó a ser tan buena vendiendo, especialmente en ambientes de fiestas en casa, que eventualmente le ofrecieron una oportunidad aún mejor en la empresa World Gifts, la cual aprovechó.

En 1963, se llenó de coraje y le pidió a su jefe una oportunidad de ascenso, pero él se la negó. Mary siempre sospechó que no la respetaban por ser mujer, y sus dudas se confirmaron cuando él le mencionó que el cargo al que aspiraba no podía ser ocupado por una mujer, de acuerdo con las políticas de la empresa. En su lugar fue promovido un hombre al que ella había capacitado quien gracias a ello alcanzó el doble de su salario.

Frustrada por lo sucedido, a los 45 años, cuando todos sus hijos ya eran adultos, Mary Kay decidió renunciar a su cargo de Directora de Capacitación en ventas directas, luego de 25 años de carrera. “Creo que cada uno de nosotros tiene talentos dados por Dios esperando para florecer”, pensaba.  Su fe le daba resiliencia: incluso en fracasos o dificultades confiaba en que Dios proveería nuevos caminos. Confiaba en la providencia. En que los desafíos no son accidentes sino oportunidades.

Merecidas oportunidades de crecimiento le fueron denegadas por ser mujer. Supo que debía hacer algo al respecto, no solo por ella, sino por el sexo femenino que sufría esa desigualdad social y tomó esta decisión que cambiaría su vida.

“Nunca te rindas, porque nunca sabes si el próximo intento será el que funcione”, repetía. Cuando enfrentaba tareas nuevas y desalentadoras, su madre la animaba con un “Tú puedes Mary. ¡Tú puedes!” Estas palabras representan el más puro espíritu de la Compañía que ella creó. Desde el reconocimiento en el escenario hasta los apasionados discursos, Mary Kay Ash compartía esa misma motivación con millones de mujeres.

Imagen: © Negocios y Emprendimiento / Youtube

Fundación de su Compañía

Sin saber nada sobre cómo iniciar un negocio pero confiando en sus habilidades, pensó que sería buena idea crear una compañía que brindara oportunidades de progreso a las mujeres donde sus esfuerzos serían recompensados ​​de forma justa. “Imaginé una compañía en la que cualquier mujer podría ser tan exitosa como deseara ser. Las puertas estarían abiertas a la oportunidad para mujeres quienes estuvieran dispuestas a pagar el precio y tuvieran la valentía de soñar”, contaba en una entrevista.

En base a este y otros pensamientos, con los $ 5.000 que ahorró durante toda su vida y la ayuda de su hijo de 20 años, Richard Rogers, Mary Kay abrió su Compañía de ensueño el viernes 13 de septiembre de 1963. Como ella solía decir: “Una compañía con corazón”. Se trataba de una empresa de maquillaje basada en un modelo de ventas directas. Tras conseguir los ingredientes y fórmulas para lociones y otros productos cosméticos femeninos, abrió su primera tienda en Dallas, Texas. Como emblema de la empresa, eligió el color rosa para el empaque de los diferentes cosméticos.

Así vemos cómo, luego de una humillación, esta líder levantó su imperio construido por una mujer, para mujeres. “La esperanza es desear que algo se haga realidad. La fe es creer que se hará realidad. ¡Cree que para cada problema que Dios te da, Él también te dará una solución!”, afirmaba.

La compañía creció rápidamente. Su enfoque combinaba fe y ambición. “Tu actitud determina tu altitud. Realmente es cierto que si crees que puedes, puedes; y si crees que no puedes, tienes razón”. Mary les decía estas frases a las mujeres para motivarlas a crecer profesional y personalmente. Para ella los negocios debían ejercerse con actitud positiva, persistencia, autoestima y respecto hacia las demás personas.

Fe + Negocios

Al fundar Mary Kay Cosmetics en 1963, Mary Kay Ash incorporó su fe en ella. Uno de sus lemas más conocidos fue: “Mis prioridades siempre han sido: primero Dios, segunda familia y tercero la carrera. He descubierto que cuando ordeno mi vida así, todo parece funcionar”. Esta cita revela que priorizaba lo espiritual y familiar sobre el trabajo.

Su relación con Dios era la raíz misma de su vida, de sus valores, de su visión de negocios y de su propósito de empoderar mujeres. Aunque hablaba abiertamente sobre su fe en eventos de la compañía, incluía personas de distintas religiones o convicciones y respetaba esa diversidad. Pero Reconocía a Dios como fundamento de su vida y guía en sus decisiones. Lo consideraba como “socio” de su empresa: creía que su éxito no era solo por su empeño, sino también porque “Dios había bendecido” su proyecto, dado que sus motivaciones eran correctas.

Mary Kay Ash siempre creyó que los valores adecuados pueden llevarte hasta la cima. Ella permaneció firme a las lecciones de vida que la forjaron como persona y utilizó la Regla de Oro: “Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti” como guía para sus Consultoras de Belleza, asegurándose de siempre poner el ejemplo y elevar a los demás a lo largo del camino, es decir, con dignidad y aprecio. Frecuentemente decía: “Nunca, jamás, hagas concesiones sobre tus principios”. Su integridad inquebrantable ha inspirado a millones de mujeres y la han convertido en una de las principales empresarias y líderes del mundo.

Cómo su fe influyó en su legado

Esa combinación de espíritu emprendedor + valores personales fue clave para crear una cultura de apoyo, empoderamiento y reconocimiento en su empresa: trataba a sus consultoras casi como “hijas” o parte de una gran familia. Ella imaginaba que cada persona lleva un letrero alrededor del cuello que decía: “Hazme sentir importante”, y lo aplicaba a todo lo que hacía.

Entrenó a sus vendedoras para que se guiaran por estas reglas, pilares de la compañía: “Tratar a los demás como les gustaría ser tratadas”, “dar sin esperar nada a cambio”, pues creía firmemente en la idea de que “cuando te propones hacer el bien no solo para ti, sino también para los demás, también te irá bien”. Con estas sencillas palabras de respeto e inspiración, Mary Kay Ash creó un vínculo con una comunidad de mujeres que encontraron confianza en sí mismas a través de la motivación y convirtieron a Mary Kay en una compañía a nivel global.

Oportunidad para las mujeres

La convicción de que su empresa podía ofrecer a las mujeres una alternativa digna (no tener que “trabajar catorce horas diarias para mantener a su familia” como vio en su madre) la impulsó a hacer de Mary Kay Cosmetics un negocio con propósito: empoderar a las mujeres. Así, las damas podían comenzar a trabajar de manera independiente con bajos costos iniciales y con su flexibilidad horaria tomar el control de su situación financiera. “¡No te limites! Muchas personas se limitan a lo que creen que pueden hacer. Puedes llegar tan lejos como tu mente te lo permita”, las animaba.

Como gran emprendedora, Mary Kay Ash se preocupó mucho por la cultura de su compañía. Entre otras cosas, decidió implementar un seminario para brindar inspiración y educación empresarial a las trabajadoras que la acompañarían día a día. “Se una soñadora. Ten un sentido de grandeza. Se ha dicho que si puedes soñarlo, puedes hacerlo. Y yo lo creo. Antes de que tu sueño pueda convertirse en realidad, tienes que verlo en tu mente; ver su cumplimiento, sea lo que sea”.

En los Seminarios Mary Kay, se enfocaba en motivar, reconocer y capacitar a sus consultoras celebrando sus logros, entregando premios como los famosos Cadillacs rosas (un gran símbolo de éxito y reconocimiento) y fortaleciendo su confianza con mensajes de empoderamiento. Una vez un empresario le preguntó por qué regalaba autos rosas y ella le respondió: “¿Por qué? ¿De qué color los regala usted?”

Ofrecía capacitación de alto nivel, compartía novedades guiando a las mujeres para que alcanzaran sus metas personales y profesionales. También se coronaban con alhajas a las reinas de ventas, de iniciación, las princesas y Miss Go Give reconociendo el espíritu altruista y de servicio desinteresado, que era votado por sus pares, algo fundamental en su filosofía. 

En el año 1976, trece años después de su fundación, Mary Kay Cosmetics se convirtió en la primera empresa fundada por una mujer en cotizar en la Bolsa de Valores de Nueva York.

Reconocimientos de Mary Kay Ash

Como era de esperarse, la experta en ventas recibió numerosos premios por su trayectoria y logró acumular una impresionante lista de reconocimientos adicionales que son dignos de nuestra admiración. Por ejemplo, la Asociación de Ventas Directas le otorgó el Premio del Salón de la Fama, además de distinguirla, celebrar sus logros y honrar la manera en que superó la adversidad al principio de su carrera.

La Universidad de Baylor le dio el premio a la «Mayor empresaria de la historia de Estados Unidos». Fue nombrada por la Wharton School of Business como ‘Uno de los 25 líderes empresariales más grandes de nuestro tiempo’.  

Además fue galardonada con el premio ‘Horatio Alger’ (Ciudadana Americana Distinguida) por su inspiradora historia de éxito y su dedicación a crear oportunidades para otros, siguiendo el espíritu de perseverancia y superación.

El galardón ‘Rosa Humanitaria’ se refiere al espíritu humanitario que ella inculcó en su compañía, reflejado en programas como: «El Rosa Cambia Vidas», iniciativa global creada para financiar investigación sobre el cáncer de mama, combatir la violencia de género y apoyar refugios para víctimas de violencia doméstica; el «Espíritu Go Give», un principio fundamental de la empresa que anima a la generosidad, la ayuda mutua y el apoyo entre consultoras; las «Becas Steam» que apoyan a mujeres jóvenes en campos de ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas, entre otros.

Varias cualidades contribuyeron al éxito de Mary Kay Ash. Su historia nos muestra que ella creó las oportunidades y que a veces son necesarias muchas experiencias frustrantes, desafíos e incluso fracasos antes de alcanzar el ritmo necesario. Ella estaba convencida que: “Las oportunidades siempre han existido y siempre existirán. Simplemente hay que aprovecharlas”.

Al consultarle respecto de su éxito, ella expresó: “Uno de los secretos del éxito es negarse a dejar que los reveses temporales nos derroten”. “El éxito de Mary Kay Inc. es mucho, mucho más profundo que sólo dólares, edificios y activos. El éxito real de nuestra compañía para mí se mide en las vidas que hemos tocado y dado esperanza”.

Claramente, hablamos de una de las líderes de negocio más inspiradoras de la historia moderna. No solo fundó su corporación multimillonaria, sino también escribió varios libros que fueron un éxito en las ventas como: “Ocurren los Milagros”, “Puedes Tenerlo Todo”, “Como Organizar a la Gente”, “Como Tratar a la Gente”, “El Estilo Mary Kay”, el cual figuró en la lista de los más vendidos del Wall Street Journal.

Mary Kay Ash lanzó su negocio hace más de 65 años a nivel global y 45 años en Argentina. Hoy la compañía cuenta con más de 3.5 millones de Consultoras de Belleza Independientes y ofrece alrededor de 200 productos (que abarcan cuidado de la piel, cosméticos y fragancias) en más de 40 países en los cinco continentes, lo que la hace una de las marcas de belleza más exitosas del mundo. Su legado sigue vigente al inspirar y enriquecer la vida de las mujeres.

Imagen de Nota: ASSOCIATED PRESS/East News

Referencias, bibliografía e Imágenes:

marykay.com.ar

marykay.es/es-es/about-mary-kay/press-room

thestrive.co/mary-kay-ash-story

thestrive.co/mary-kay-ash-quotes

newworldencyclopedia.org/entry/Mary_Kay_Ash

 

 

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