En Venezuela habitan, metafóricamente hablando, dos mujeres: una vieja, moribunda, que carga consigo la desobediencia de una nación y el desenfreno político acumulado durante más de doscientos años de intervenciones militares y fallidos intentos democráticos; y otra, nueva, que está por nacer del vientre de la agonizante.
El destino de esta nueva República no dependerá de acuerdos políticos ni de negociaciones entre los factores de poder que han intervenido en los últimos años. La nueva Venezuela surgirá en medio del sufrimiento, como fruto de un gran parto que traerá dolores intensos, pero también levantará una generación de líderes que gobernará con temor de Dios.
Quizás te preguntes: «¿Cómo debo orar por Venezuela?» La respuesta, aunque parece sencilla, implica la manifestación absoluta del poder de Dios sobre una nación que ha sido desangrada, robada y humillada, y que hoy se encuentra bajo un juicio temporal divino. La oración más honesta que puedes elevar es: «Señor, adelanta el parto de la nueva Venezuela».
Estoy plenamente convencido de que en esa nueva Venezuela no se hablará de corrientes políticas de izquierda o derecha, ni de globalistas o nacionalistas. El mundo entero vendrá a conocer cómo se puede gobernar una nación con temor de Dios.
En esa Venezuela renovada, donde se despertará un gran avivamiento, no será suficiente un presidente: será necesario que hombres y mujeres de Dios levanten su voz para pedir sabiduría para quienes gobiernan, pero sobre todo, para clamar por un avivamiento que transforme a toda la nación como nunca antes se ha visto.
De otro modo, no tendría sentido creer que los acontecimientos ocurridos el 3 de enero de 2026 hayan tenido como único propósito cambiar a los protagonistas dentro de la misma novela.
Cuando Dios irrumpe en la historia de una nación, lo hace para provocar una transformación espiritual en quienes le sirven, le aman, le obedecen y le temen.

Pastor Juan Carlos Calderón
Entrenador de Líderes, pastor, escritor y conferencista, Juan Carlos Calderón tiene el don de guiar a las personas a encontrar su propósito. Descrito por sus allegados como el “catalizador de liderazgo” ha formado a miles de líderes relevantes en Venezuela e Iberoamérica capacitándolos para marcar la diferencia en donde sea que se encuentren.
Es padre y esposo con una familia unida y formidable. Empresario, visionario, abogado de profesión. Su pasión y objetivo de vida es servir ayudando a las personas a descubrir el propósito de Dios en su vida y alcanzar su máximo potencial, a través de diferentes herramientas como: talleres, conferencias, libros y asesorías con las que les enseña a Líderes en construcción las herramientas necesarias para hallar y entender su misión de vida.
Es presidente ELAI Theological & Leadership University, donde ha desarrollado modelos de formación académica que ayuda a líderes emergentes a conseguir y cumplir su propósito. También se desempeña como escritor en diferentes plataformas digitales.