Dos terremotos de gran magnitud sacudieron Venezuela y profundizaron la difícil situación humanitaria que vive el país, afectando directamente a comunidades cristianas y movilizando a la iglesia local.
Iglesias locales se han movilizado para recolectar alimentos y artículos de primera necesidad destinados a las familias afectadas por los terremotos en Venezuela (foto representativa)
Los sismos, registrados con magnitudes de 7,2 y 7,5, provocaron el colapso de edificios y afectaron gravemente varias regiones, entre ellas La Guaira, Miranda, Caracas (Distrito Capital), Aragua y Carabobo.
Las evaluaciones preliminares del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) indican que el impacto podría ser aún más severo de lo estimado inicialmente. El número de fallecidos podría oscilar entre 10.000 y 100.000 personas, lo que refleja la gravedad de la situación.
Impacto de los terremotos en cristianos venezolanos
Familias enteras enfrentan condiciones críticas, con escasez de alimentos, interrupción de los servicios básicos y pérdida de sus viviendas. En algunas zonas, el acceso a la electricidad y a las comunicaciones sigue siendo inestable.
Informes locales indican que los terremotos ocurrieron incluso durante cultos y reuniones religiosas, afectando directamente a las comunidades cristianas. Muchas familias de creyentes vieron sus hogares dañados o destruidos.
Un cristiano de la región de Aragua describió la situación:
«Aquí, junto con nuestros vecinos, nos hemos apoyado mutuamente, permaneciendo unidos y tratando de transmitir calma durante la noche y en este momento tan difícil».
Iglesias recolectan y distribuyen alimentos y ropa para las víctimas
Ante la emergencia, la iglesia local se ha movilizado rápidamente para apoyar a los afectados. Congregaciones están organizando puntos de recolección de ayuda y distribuyendo alimentos, medicamentos, ropa y otros artículos esenciales.
Además de la ayuda práctica, cristianos y organizaciones asociadas han brindado apoyo emocional y espiritual a las víctimas, fortaleciendo los lazos comunitarios en medio de la crisis.
Sin embargo, existen crecientes preocupaciones en ciudades como Caracas, donde se concentra la distribución de ayuda. Los informes señalan dificultades para garantizar un acceso equitativo a los recursos y un aumento de las tensiones sociales.

Integrantes de cuerpos de emergencia buscan a víctimas en una edificación colapsada en Caracas (Venezuela). Ronald Peña R. EFE fuente El Español.
Continúa la evaluación de los daños
Equipos locales siguen recopilando información sobre el terreno para comprender plenamente la magnitud del desastre. La comunicación sigue siendo limitada en algunas zonas, lo que dificulta una evaluación completa de las necesidades.
Aunque Venezuela no forma parte de la Lista Mundial de la Persecución 2026, la situación ha movilizado a la iglesia local y a cristianos de todo el mundo debido al impacto directo sobre las comunidades de fe. Por ello, nos unimos en oración por nuestros hermanos en la región. https://puertasabiertasal.org/lista-mundial/perfil-de-paises
Peticiones de oración por las víctimas de los terremotos en Venezuela
■ Atención médica para los heridos y provisión para venezolanos en situación de vulnerabilidad.
■ Fortaleza emocional y espiritual para quienes enfrentan miedo, pérdidas e incertidumbre.
■ Recursos para la iglesia en Venezuela, para que continúe siendo un instrumento de esperanza y ayuda práctica.
■ Una respuesta rápida de las autoridades y de los equipos de emergencia, con justicia, sabiduría y cooperación.
Redacción Puertas Abiertas América Latina
La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.