El Sello

Buenos Aires, lunes 22, junio 2026 |
El tiempo - Tutiempo.net

CEREBRO EN LLAMAS

12 de junio de 2026

👁‍🗨

254781

Vivimos cansados… aunque no hayamos corrido una carrera. La cabeza no descansa. Pensamos demasiado. Imaginamos problemas antes de que pasen. Contestamos mensajes mientras comemos, manejamos pensando en el trabajo, trabajamos pensando en las cuentas y nos acostamos con el cuerpo sobre la cama pero con la mente todavía encendida.

El cuerpo está acá… pero la mente sigue en mil lugares. Y eso pasa factura. Ansiedad, insomnio, irritabilidad, miedo, agotamiento. Como un «cerebro en llamas».

Lo curioso es que muchas veces creemos que estamos bien porque seguimos funcionando. Seguimos trabajando, seguimos produciendo, seguimos sonriendo y respondiendo «todo bien” cuando alguien nos pregunta cómo estamos. Pero por dentro algo empieza a apagarse lentamente.

Una frase sabia dice: «No podés evitar que un pájaro vuele sobre tu cabeza, pero sí evitar que haga un nido en ella».

¡Y qué verdad hay en eso!

Porque pensamientos vamos a tener todos. Miedos también. Lo peligroso es cuando les servimos una silla, café y una habitación permanente dentro de nuestra cabeza.

La ansiedad tiene esa costumbre: toma una chispa y construye un incendio.

Y cuanto más intentamos controlar todo, más parece escaparse la paz. Porque hay batallas que no se resuelven acelerando… sino frenando.

La historia de Josafat lo muestra muy bien. Le llegan tres enemigos juntos. Tres problemas al mismo tiempo. Como pasa en la vida real: una cuenta que no cierra, una discusión familiar y una preocupación emocional… todo junto.

Y me sorprende su reacción.

No entra en pánico.

No responde impulsivamente.

No sale desesperado buscando soluciones rápidas.

Hace tres cosas simples, pero profundas.

  1. Tiempo de orar de verdad

No una oración decorada. No palabras lindas para aparentar fortaleza. Una oración sincera.

Josafat prácticamente dice: «No sabemos qué hacer, pero nuestros ojos están puestos en vos».

Qué distinto a nosotros. A veces queremos disfrazar el dolor de fe. Como si reconocer una lucha fuera una señal de debilidad.

Pero si tenés un hueso quebrado necesitás un médico, no una declaración disfrazada de fe. Y esto aplica para el alma también.

No todo es espiritual. Hay cansancios, emociones y heridas internas que necesitan atención. A veces hablar con alguien es necesario. A veces pedir ayuda es necesario.

Reconocer una herida no te hace menos fuerte. Te hace honesto.

  1. Tiempo de pausa

Josafat no salió inmediatamente a pelear.

Y qué difícil nos resulta esto. Porque vivimos convencidos de que hacer más es solucionar más.

Pero una pausa mental no es rendirse. Es conocer nuestra alma. Reconocer emociones. Mirar lo que pasa dentro nuestro y tratarlo.

Es apagar el celular un rato. Es salir a caminar. Es respirar profundo. Es escuchar. Es hablar con alguien. Incluso, cuando hace falta, buscar ayuda profesional.

Porque una mente agotada puede convertir un problema pequeño en una montaña enorme.

Una frase dice: «Una mente en calma toma mejores decisiones».

La pausa no es perder tiempo. Es salvarse del desgaste.

  1. Tiempo de agradecer antes del milagro

Y acá viene algo que rompe toda lógica.

Josafat pone músicos delante del ejército.

Todavía no había victoria. El problema seguía ahí. Nada había cambiado. Y aun así agradeció. Eso es fe.

Porque cualquiera agradece cuando la respuesta llegó. La fe aprende a agradecer antes.

Agradecer por la familia aunque haya problemas. Agradecer por el trabajo aunque haya preocupaciones. Agradecer por la vida aun cuando todavía quedan preguntas.

Y en medio de toda esa historia aparece una frase que atraviesa los siglos: «No es vuestra la guerra, sino de Dios».2 Crónicas 20:15

Tal vez hoy tenés un cerebro en llamas. Tal vez tu cabeza no para, tus pensamientos no descansan y sentís demasiados frentes abiertos.

Pero hay guerras que no se ganan peleando más. Algunas se ganan orando de verdad. Haciendo una pausa. Y agradeciendo antes de ver el milagro.

Porque el verdadero descanso no siempre llega cuando cerramos los ojos.

A veces llega cuando dejamos de cargar solos aquello que nunca fue pensado para nuestros hombros.

Leandro Jesús Oviedo

Es comunicador, escritor y orador, con una vocación clara: inspirar a la generación actual a conocer y servir a Dios en todas las áreas de la vida. Fue ordenado como evangelista por sus apóstoles Sergio y Liliana Galetto del Ministerio Fuente de Vida. Es autor de los libros: “Descubre quién eres”, “El Café de cada día” y “El Poder de la Inspiración”. Conduce en redes sociales el programa “Entrelazados”, donde entrevista líderes de América y Europa con el propósito de ver unido al cuerpo de Cristo. Es conductor de “Afectados”, programa radial que se transmite por Radio Mitre (Cañada de Gómez). Comparte su podcast titulado “Más Profundo” ofreciendo reflexiones enriquecedoras para el alma. Leandro vive en San Genaro (Santa Fe, Argentina) con su esposa Elisabet y sus hijos Theo y Zoe. Su pasión por seguir a Cristo se refleja en su compromiso de compartir un mensaje transformador y edificante.     

leandrojesusoviedo@live.com.ar     

/leandrojesusoviedo          /leandrojesusoviedo

Compartir