Con profundo pesar pero con la certeza de su descanso eterno, la comunidad cristiana despide al Dr. Stanley Clark. Su partida deja un vacío inmenso en quienes tuvieron el privilegio de conocerlo, pero también un legado imborrable de excelencia académica, fidelidad y amor por la obra de Dios.
Nacido en 1933 en Louisiana, Estados Unidos, recordamos hoy aquel año 1964, cuando junto a su esposa Kathleen, dejaron su ciudad natal para abrazar a la Argentina. No vinieron de paso; echaron raíces, adoptaron nuestra cultura y entregaron más de 50 años de su vida para edificar la iglesia y capacitar a los creyentes.
Lo que comenzó como un llamado misionero se transformó en una historia de amor con nuestro país, porque desde su arribo la adoptó como su propio hogar.
A lo largo de más de cinco décadas, el Dr. Clark dedicó su vida de forma incansable a la edificación de la iglesia local, sirviendo como pastor en la Iglesia Evangélica Bautista de Flores y distinguiéndose por su compromiso y vocación como profesor, decano y rector en el Seminario Internacional Teológico Bautista de Buenos Aires. Su rigurosidad académica combinada con un profundo corazón pastoral formó a generaciones de líderes y pastores en el territorio nacional.
Decir adiós a un maestro nunca es fácil. El fallecimiento del Dr. Stanley Clark nos conmueve profundamente, pero nos invita a reflexionar sobre lo que significa vivir una vida con propósito. Él no solo enseñó la Palabra; la encarnó a través de una vida consagrada, de una enseñanza inigualable y un profundo amor por la obra del Señor.
Hoy la iglesia en Argentina celebra su vida, agradece su entrega y acompaña en oración a su esposa Kathleen, (la querida Catalina), a sus familiares y seres queridos en este tiempo de transición. Su siembra seguirá dando frutos por muchos años.
El Dr. Stanley Clark nos deja un modelo de fidelidad extrema. Aunque hoy sentimos su ausencia, su herencia vive en cada aula teológica, en cada iglesia plantada y en cada corazón que fue tocado por su sabiduría. ¡Hasta pronto, buen siervo y fiel!
Se invita a toda la comunidad, pastores, exalumnos y allegados a despedir sus restos el miércoles 14 de octubre a las 19 horas, en la Iglesia Evangélica Bautista de Flores en Av. Boyacá 67, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Extendemos nuestras más profundas condolencias y apoyo en oración a su amada esposa Kathleen, a sus familiares y a toda su famlia de fe en este tiempo de transición.
«He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino a todos los que aman su venida» (2 Timoteo 4:7-8).
Redacción: El Sello
Foto: Iglesia Evangélica Bautista de Flores